NUESTRAS LABORES OLEÍCOLAS
EL PROCESO NICANOR

El Despertar del Campo
Todo empieza cuando el fruto aún guarda sus secretos. En nuestra finca, la recolección temprana es un reto familiar: elegimos el momento exacto en el que la aceituna, aún verde, nos ofrece su mayor carga aromática y polifenoles. No buscamos cantidad, sino la máxima expresión de un aceite con carácter, nacido de nuestra tierra extremeña.
Frescuras sin esperas
El tiempo es nuestro mejor aliado y nuestro mayor enemigo. Por eso, reducimos al mínimo la distancia entre el campo y la almazara. En cuestión de horas, trasladamos la aceituna recién recogida para que no pierda ninguna de sus propiedades. Entendemos que la calidad de nuestro virgen extra empieza con la rapidez con la que tratamos nuestro fruto.
Fieles al AOVE
A temperatura controlada, extraemos el zumo de la aceituna respetando su ADN original. No forzamos la naturaleza; dejamos que sea el propio fruto el que entregue su esencia. El resultado es un aceite virgen extra premium, de color vibrante y con ese aroma a hierba fresca y tomate que nos transporta directamente a nuestro olivar.

la selección
Antes de llegar a tu mesa, nuestro aceite descansa. Tras la extracción, permitimos que el aceite repose para decantar de forma natural, preservando toda su pureza y estabilidad. Cada botella que sale de nuestra casa es fruto de una selección rigurosa, un compromiso personal de nuestra familia para asegurar que lo que recibes sea un puro aove extremeño.







