

Nos apasiona dar a conocer nuestro pequeño tesoro y que nuestros clientes pasen por nuestra casa como si fuera la suya, como un miembro más de la gran familia de “Los Nicanores”; los de siempre, los de Guareña, los de Mérida, los de Almendralejo, los de Don Benito… porque sus raíces, al igual que las de un hermoso olivo, se extendieron por toda la provincia, y buena prueba de ello son las extensas reuniones familiares que en ocasiones disfrutamos, en las que se siguen transmitiendo historias y tradiciones que nunca hemos de perder.





